Escrito por Adrian Couceiro el 3 marzo, 2010
Las denominadas ‘variable annuities’ son seguros que se han comercializado masivamente en Estados Unidos y en el Reino Unido. En la actualidad estos productos se encuentran en fase de lanzamiento en el mercado español.

Se trata de productos de seguro de vida en los que el tomador asume el riesgo de inversión, pudiendo invertir las provisiones matemáticas en activos estructurados o cestas de fondos de inversión predeterminadas, con varios perfiles en función del criterio de riesgo elegido por el tomador, al cual además se le concede capacidad de moverse entre dichas cestas o activos estructurados con un número máximo de cambios por ejercicio. En el caso de las ‘variable annuities’ al mismo tiempo, y como principal diferencia con respecto a los tradicionales ‘unit-linked’, se le ofrecen al tomador una serie de garantías que reducen el riesgo de pérdida para el cliente.
Por tanto se trata de un Unit-Linked más una serie de garantías de Pasivo (a elección del cliente) que pasamos a describir a continuación:
- Garantía mínima de beneficios por fallecimiento: Consiste en garantizar una cantidad mínima si el asegurado fallece en el período de cobertura. Este capital puede ser el valor de mercado de los activos subyacentes, o bien un importe fijo (suma primas pagadas), o un importe fijo revalorizable a una tasa prefijada (roll-up), el mayor entre la prima y valor de los activos (ratchet), etc.
- Garantía mínima de importe/acumulación: garantiza el pago de un importe en una fecha futura. Este importe puede ser fijo o por un importe igual a la prima más una revalorización indexada o no a la inversión.
- Garantía de beneficio mínimo de ingresos o renta mínima futura: se fija el importe mínimo de una renta pagadera a partir de una fecha prefijada. Al final del pago de renta se garantiza además el pago de los rendimientos de los activos de la inversión. También puede garantizarse en formato de renta vitalicia.
- Garantía de disposición/rescate mínimo: se garantiza la posibilidad de disponer de un determinado importe o porcentaje para períodos concretos. La duración de estas disposiciones pueden fijarse por un número de años o a lo largo de toda la vida del producto. Es decir, el producto puede disponer en determinadas fechas concretas de “ventanas de garantía” de modo que los rescates efectuados en esas fechas concretas tendrán garantizados un importe mínimo consistente, por ejemplo, en el 100% de la prima pagada. El valor de rescate fuera de esas “ventanas de garantía” se corresponderá con el valor de mercado de los activos.
Escrito por Adrian Couceiro el 3 marzo, 2010
Para la modelización y cálculo de las anteriores opciones de garantía deben valorarse, en primera instancia, los riesgos más significativos, que serían los siguientes:
- Riesgo de comportamiento del asegurado (por ejemplo: rescates, cambios entre cestas de fondos o activos estructurados, etc.).
- Riesgo de mortalidad/longevidad.
- Riesgo de mercado (volatilidad, tipo de interés, variación subyacente, etc.).
- Riesgo de contraparte. (pérdida potencial en que incurre el asegurador de un activo financiero, debido al incumplimiento de la empresa, banco o institución que emitió el activo en el que se invirtió la prima)
- Riesgo operacional.
Dado el elevado número de riesgos que incorporan las anteriores garantías es conveniente poner en marcha sistemas de mitigación de dichos riesgos. Actualmente existen dos estrategias de mitigación de las opciones concedidas en el pasivo:
a) Mediante contratos de Reaseguro.
b) Cobertura financiera:
- Estática: consiste en la compra al inicio de una determinada cartera de activos cerrándolo con los pasivos que se tengan. Este sistema no se ajusta periódicamente. Esta cobertura se suele realizar con el apoyo de un banco de inversión a cambio de un coste por parte de la aseguradora.
- Dinámica: consiste en la compra por parte de la aseguradora de una cartera de activos líquidos para cubrir a los pasivos por un período corto de tiempo e ir ajustando la cartera muy frecuentemente. En general, la cobertura dinámica se basa en calcular la sensibilidad de los pasivos ante variaciones del subyacente. La técnica que se suele utilizar es mediante las denominadas “griegas” [1].
En Estados Unidos se utiliza mayoritariamente una cobertura dinámica mientras que en el Reino Unido la tendencia es utilizar la cobertura estática.
Tal como se ha mencionado al inicio de esta descripción, la valoración de las opciones y garantías implícitas en estos contratos constituyen fuentes de riesgo significativo. Su importancia es la razón del énfasis que tanto el proyecto Solvencia 2 como los principios del European Embedded Value ponen en la valoración de las opciones y garantías implícitas en los contratos de seguros.
A este riesgo cuantitativo se une el riesgo operacional asociado a la compleja gestión de las inversiones afectas a estos contratos, en especial teniendo en cuenta las facultades otorgadas al tomador para cambiar discrecionalmente los activos de referencia bajo determinadas restricciones. Por su propia naturaleza se trata, pues, de seguros que sólo debieran ser comercializados por aseguradoras con fuertes estructuras de control interno.
[1] Bajo la denominación ‘griegas’ se hace referencia a la gestión basada en productos derivados, en particular a la variación de la exposición total al riesgo determinada mediante la sensibilidad del derivado a variaciones en los tipos de interés libres de riesgo, de los activos subyacentes, de la volatilidad del precio de los activos subyacentes, del paso del tiempo, etc.