El derecho a pagar menos por nuestra forma de conducción.
Escrito por Adrian Couceiro el 4 enero, 2011Entre todas las variables que utiliza una compañía de seguros para calcular la prima de un Seguro de Automóvil, rara vez podemos ver que nos cobran menos por hacerle pocos Km. a nuestro coche o por conducir prudentemente.
Para estimar el riesgo que suponemos para la compañía, el precio de nuestro seguro esta en función de nuestro sexo, edad, características del coche, la zona donde vivimos… ¿pero no tienen en cuenta los Km. recorridos o nuestra forma de conducción para que el precio esté más acorde con el riesgo que suponemos?
Por ejemplo, no es lo mismo recorrer 1000 kilómetros con un exceso de velocidad en las distintas vías del 50% que conducir bajo los límites de velocidad.
Ej: Si hay un límite de 50 km/h por ciudad, conducir a 75 km/h.
Si hay un límite de 120 km/h en autopista: conducir a 180 km/h.
Para ello, se están poniendo en marcha algunas iniciativas sobretodo entre la gente joven y coches de alta gama para instalar unos “chivatos” en los coches, que envían información a la cía sobre nuestra conducción.
¿Debemos permitir que “nos sigan evaluando nuestra forma de conducción por nuestra edad y nuestros años de carnet”?
Las coberturas que se ven más afectadas serían:
- La Responsabilidad Civil, dado que únicamente suponen un riesgo cuando el coche esta en funcionamiento, estando muy relacionada con la forma de conducción.
- Daños propios, al haber una menor probabilidad de sufrir un accidente y por tanto daños en nuestro vehículo.
- La asistencia en carretera.
- La retirada de carnet, así como la asistencia en multas: forma de conducción.
Por tanto, una persona que en principio suponga un riesgo muy alto para la compañía (ej: persona menor de 25 años, persona con coche potente…)
si le hiciese pocos km. al coche y
sobretodo si demostrase tener una forma de conducción conforme a las normas de circulación vigentes,
su prima se vería muy favorecida.
Poseer un “chivato” en cada coche de la compañía puede ser muy complejo de gestionar administrativamente e incluso impopular para los malos conductores, por ellos se realiza un ajuste al riesgo de la prima, a través del sistema Bonus Malus, por el que la prima va bajando o subiendo según vayamos presentando más o menos siniestros.







