Archivo del mes: mayo, 2010
Escrito por Adrian Couceiro el 27 mayo, 2010
El ‘Informe de Seguros y Fondos de Pensiones 2009’ de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP), nos muestra un resumen de cómo ha ido el sector a lo largo del año. Vamos a sacar algunos de los datos más interesantes que podemos encontrar:

1- Rentabilidad de los ramos de seguro.
El seguro de Dependencia -con un resultado técnico del 46,21% de las primas y Accidentes -con un resultado del 33%- fueron el pasado año los ramos más rentables. Con rentabilidades de más del 20% aparecen también los ramos de Responsabilidad Civil (27,24%) y Defensa Jurídica (26,44%).
Las peores rentabilidades fueron para los ramos de Caución (-22,24%) Crédito(-4,55%) y Transporte cascos (-2,32%) que protege los daños propios del casco del barco.
2- Mayores beneficios de los ramos de seguro.
Se obtiene en los seguros masa de Automóviles otras garantías (1º puesto con 552.696.111 €) y Automóviles RC o a terceros (3º puesto: 423.085.852 €), Responsabilidad Civil (2º puesto: 463.860.669 €), Accidentes (4º puesto con 325.419.136 €) y Multirriesgos de Hogar (5º puesto: 254.628.836 €).
Registraron pérdidas Transporte cascos ( -8.8180.413 €), Caución (-18.173.591 €) y Crédito (-35.238.558 €).
3- Reclamaciones de las aseguradoras.
Esto lo explica muy bien Angel del Amo en su post aqui. Recomiendo leer también los comentarios, pues aportan mucho valor a su artículo.
Escrito por Adrian Couceiro el 25 mayo, 2010

La aplicación de la Directiva 2004/113/CE, ha implicado la realización de una serie de modificaciones en los contratos de seguro que afectan a las entidades aseguradoras y especialmente a las compañías que operan en el ramo de salud. En concreto, ha supuesto la modificación de determinados aspectos de la suscripción y de la tarificación de los contratos de seguro (ICEA, 2007):
1) Los contratos de seguros de salud deben adecuar las declaraciones de salud, no pudiendo realizar preguntas que afecten al estado de embarazo del futuro asegurado;
2) Con respecto a los periodos de carencia, no existía un pronunciamiento claro en la Ley, pero la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones con fecha 12 de febrero de 2008 concluye que para los casos de embarazo y/o parto no podrá exceder de siete u ocho meses.
3) Es posible utilizar el sexo como factor de riesgo en la tarificación, siempre y cuando no se consideren los gastos referentes a embarazo y parto;
4) La distribución de los gastos de embarazo y parto supondrá un incremento de tarifa para hombres y mujeres en edad no fértil y una disminución a las mujeres en edad fértil. La cuantía de incrementos de tarifa por edad y sexo dependerá, para cada entidad, de la composición del grupo asegurado y del gasto obstétrico per cápita.
Escrito por Adrian Couceiro el 24 mayo, 2010
Podemos afirmar que los miembros de la sociedad más avanzada persiguen seguridad porque son mayoritariamente adversos al riesgo, es decir, porque valoran negativamente las contingencias que condicionan los más variados aspectos de sus vidas. Para minimizar tales contingencias inciertas, hemos creado muchos instrumentos que nos ofrecen más o menos seguridad a más o menos precio. El contrato de seguro es uno de ellos.

En este sentido, estamos dispuestos a pagar una cantidad de dinero o de incurrir en ciertos costes, para evitar la ocurrencia de determinadas contingencias inciertas. Y las aseguradoras cobran un importe diferente a cada grupo de riesgo delimitado previamente mediante factores actuariales, tales como la edad, la ocupación, la localización geográfica y, asimismo, el sexo.
Sin embargo, el 13 de diciembre de 2004 el Consejo de la Unión Europea adoptó por unanimidad una Directiva (Directiva 2004/113/CE, objeto de estudio) por la cual se prohíbe la discriminación por razón de sexo en el acceso al mercado de bienes y servicios disponibles al público y proporcionados fuera del ámbito de la vida privada y familiar.
Obviamente la Directiva ha suscitado una gran polémica en el sector asegurador, ya que impone a las compañías la obligación de erradicar las actuales prácticas diferenciadoras por razón de sexo, aunque se pueden permitir diferencias justificadas demostrables.
Hay que tener en cuenta que “las tarifas de primas deberán ser suficientes, según hipótesis actuariales razonables, para permitir a la entidad aseguradora satisfacer el conjunto de las obligaciones derivadas de los contratos de seguro y, en particular, constituir las provisiones técnicas adecuadas”, según establece el artículo 24.3 de la Ley 30/1995 de 8 de noviembre, de Ordenacion y Supervisión de los Seguros Privados.
En concreto, la Ciencia Actuarial se ocupa pues, de valorar dichas obligaciones,y para ello se vale de la matemática financiera y la estadística actuarial, esta última aportando el estudio del fenómeno aleatorio que constituye el riesgo cubierto en toda operación de seguro.
Escrito por Adrian Couceiro el 19 mayo, 2010

Hoy quiero explicar fácilmente cómo los actuarios calculamos las primas en los Seguros de No Vida: automóviles, responsabilidad civil, hogar, comunidades… es decir (todos aquellos que no son el ramo de Vida, Accidentes y Enfermedad).
Cuando el asegurado llega a la compañía, solicita conocer la prima para su seguro y no había realiza antes dicho seguro o no se pudiese disponer de información sobre su siniestralidad, realizaremos una Tarificación a Priori:
Para ello evaluamos el riesgo como dos variables aleatorias distintas e independientes:
- por un lado el número de siniestros (N)
- y por otro la cuantía de dichos siniestros (X).
A través de la estadística actuarial, es posible generar modelos matemáticos que describen el comportamiento de ambas variables.
Multiplicando los valores medios de estas variables se obtiene el importe medio de los daños económicos que causa cada asegurado y según el Principio de equivalencia actuarial, la prima tendrá que ser igual a dicho importe.
Como he dicho anteriormente, este procedimiento se denomina tarificación a priori y permite asignar una prima a un riesgo sin tener necesariamente experiencia sobre la siniestralidad que conlleva.
Por tanto, para garantizar el equilibrio de prestaciones y la solvencia de la compañía, resulta necesario clasificar por grupos con distintos niveles de primas. Cada grupo tendrá unas características, denominadas factores de riesgo o de tarificación y se obtienen como resultado de aplicar las técnicas de análisis multivariante a la información disponible.
Ej: Por estar estadísticamente probado, se admite que las mujeres son más prudentes al volante, experimentando mejor comportamiento siniestral que los hombres y por tanto sus primas son más baratas, mientras que los jóvenes de sexo masculino tienen una siniestralidad superior a la media, razón que justifica la aplicación de un recargo.
Con la renovación, en función de como haya sido la siniestralidad de nuestra póliza, aumentará o disminuirá la prima en función de la tabla Bonus-Malus. Es lo que se conoce como Tarificación a Posteriori, pues hace que la prima se amolde al riesgo con el paso de los años.
(En la teoría, el Teorema de Bayes es el que mejor amolda el incremento/disminución de prima al riesgo que supone, sin embargo no se aplica al no ser viable comercialmente si se producen siniestros durante varios años seguidos).
Expertoseguros
Escrito por Adrian Couceiro el 17 mayo, 2010
A través de algunas Herramientas que poseen las compañías pueden protegerse de los riesgos que menos les interesan. Ejemplos:
- El asegurado tentado a modificar su comportamiento (suponiendo un mayor riesgo para la compañía) una vez celebrado el contrato. Es lo que se conoce como riesgo moral. Ej: si le añades accesorios al coche las compañías de seguros los excluyen expresamente, salvo que se comunique y se pague la correspondiente sobreprima.
- La existencia de individuos con una probabilidad de sufrir un accidente inferior a la media (individuos de bajo riesgo) y de individuos con una probabilidad de sufrir un accidente por encima de la media (individuos de alto riesgo) comporta debido a la información asimétrica, problemas de selección adversa. Ej: Este es el caso de individuos que pretenden realizar un seguro de vida, conociendo que padecen de una enfermedad terminal o realizar un seguro de coche a un Ferrari.

Las Herramientas
1- No realizar el seguro.
Sin duda, cuando en la suscripción del seguro se excluyen determinados riesgos por el mero hecho de considerarse malos, la compañía pierde la posibilidad de tener vínculos con el cliente. Esta opción será la menos interesante, en la medida en que la prima sea más alta y rechace la idea de quedarse con una buena comisión, tras realizar un Fronting.
2- Realizar un Fronting.
Operación por la cual la aseguradora acepta el riesgo de cara al cliente y lo cede en su integridad a una compañía de reaseguros, quedándose ésta con una comisión. Suelen realizarse para riesgos que suponen una prima muy alta y por la cual la compañía no va a aceptar nada de él.
(Como curiosidad, esta operación es muy común en los países de sudamérica, al verse obligadas las empresas españolas a realizar un contrato de seguro con una compañía de seguros del país y luego obligarla a retrocederlo a la compañía de seguros propia de grupo empresarial español o cautiva).
3- Limitación en la cobertura del seguro.
Una vez realizado el seguro, la aseguradora no se hará cargo de los daños producidos por determinados riesgos, mediante cláusulas limitativas de la cobertura del seguro.
Esta opción será la más popular porque la prima no será muy alta para el asegurado por tener una baja cobertura de los riesgos, siempre y cuando habien contrato de reaseguro, éste acepte el riesgo.
4- Fijación del importe de la prima según factores actuariales.
Las compañías aseguradoras suelen cobrar un importe diferente a cada grupo de riesgo delimitado previamente mediante factores actuariales. Es decir, las aseguradoras tarifican el importe de las primas atendiendo a características definitorias del riesgo que el asegurado soporta: sexo, capital asegurado, localización… dependiendo del tipo de seguro.